22 de diciembre de 2011

Culpa VI: "Condena de vida"

…Que difícil se hace comenzar de nuevo…
Comenzar de nuevo es poner punto final a algo que ha transcurrido y por lo general solemos postergar los puntos finales y consecuentemente, la mayúscula de otro inicio…
Hace meses (…muchos) me di cuenta que mi cuaderno azul se estaba acabando, casi no quedaban hojas nuevas por escribir y no me disponía a comenzar con uno nuevo. Ni siquiera debía buscarlo, acá lo tenía, blanco con lunares negros, dispuesto a abrirse a mis palabras.
Muchos meses de escribir poco y en hojas ajustadas, como si la inspiración también fuera cómplice de no poner el punto final… Escribiendo en márgenes o reinscribiendo sobre lo escrito pasaron los últimos meses de mi “Terapia escrita”…nombre que le deben mis cuadernos a las palabras que un día me escribió un amigo uruguayo… “Algunos escuchan música o se encierran, otros van al sicólogo, bueno, nosotros escribimos”

14/VIII/2011


Culpa VI: “Condena de vida”

Ahí estaba ella,
con su último suspiros
huyendo de su pecho,
era uno de esos momentos
en los que uno decide
hacer balances de vida,
analizar cada paso,
lo que fue o pudo haber sido
era uno de esos momentos
en los que uno tiene el derecho
de ser maestro de vida…
…pero… ¿Cómo podía ella
dar un ejemplo de vida?
¿Cómo podía, ¡justo ella!
decirle a su nieta que viva?
…ella, que se había condenado
toda su vida a no vivirla
en un juicio, solo por ella juzgado…

…estaba rodea de testigos
de una vida muerta
que nunca atestiguaron
…ella gritaba en silencio,
con sus manos desatadas,
su boca sin mordazas,
sus ojos observando
los engaños en su vida,
su mente volando libre
y su alma aniquilada…

Paty

18/XII/2011