16 de agosto de 2009

Batalla desleal entre conciencia y deseo.

Los dos tienen sus armas, iguales de poderosas pero muy diferentes a la vez. La conciencia maneja la razón y tiene la capacidad de analizar las tácticas en el combate diario. El deseo… ¡…el deseo!!! arremete en la batalla con uñas, piel, boca, cuerpo entero, con todos los sentidos, cual guerrero enardecido sin medir ni causas ni conciencias, simplemente buscando lograr su cometido que es satisfacerse…

¿Cómo te logro explicar…???
…ni siquiera yo lo entiendo,
sola me encuentro luchando
en contra de lo que quiero.

…y me duele que me ignores,
soy histérica oprimida ¿…?
siempre pienso en lo correcto
después de pasar la línea.

…siempre jugando en mi contra
y a favor de los que quiero
cantando envido y truco
a sabiendas que yo pierdo.

…te muestro las cartas
para que no dudes
que es mejor tu mano
que la que yo tengo…

…luchando digo que no
pero sueño tus caricias
no entiendo por qué hago esto,
si acaso soy masoquista.

…no te caigas a mis pies
por mas que así resucite
pues mi cruz yo cargaría
por tanta culpa sentida.

Quizá mi “no” te haga sufrir
pero te quiero, ¡sabelo!!!
es mejor para los dos
…aunque te cueste creerlo…

Paty
13/VIII/09